Ollantaytambo

El ferrocarril que conduce a Machu-Picchu – kilómetro 65 de la línea férrea – o el camino carretero de Uru-bamba, permite llegar a la fortaleza de Ollantaytambo. La entrada a la población es por el puente que cruza el río Vilcanota. Está ubicada a 2,750 metros de altura sobre el nivel del mar.

Las ruinas de Ollantaybambo comprenden una serie de zonas arqueológicas que forman un conjunto amplísimo y cuya finalidad era diferente en cada caso.

Lo que más asombra a los visitantes son los siete descomunales monolitos de piedra rosada del Templo Solar. Nadie imagina cómo han sido trasladados hasta allí, para formar parte de esta fortaleza estratégicamente enclavada dominando el valle y a la actual población levantada sobre muros incaicos.

La construcción, de carácter militar, está formada por diversas edificaciones con bloques de piedras rectangulares entre los que destaca también el Adoratorio. Aparte de otros recintos, existen una serie de galerías de piedras unidas casi a la perfección.

Destacan también Ñustactianan, el este de la fortaleza, formando por asientos labrados en roca viva; el In-cahuatana tuvo por finalidad sujetar en las hornacinas a los reos que esperaban castigo. El Baño de la Ñusta, situada en el centro del conjunto, es una fuente labrada en un solo bloque, destinado al culto al agua.

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Escalinatas de acceso al sitio arqueólogico de Ollantaytambo.

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Antigua calle incaica en Ollantaytambo.