Iglesia Y Convento De Santo Domingo

Sobre los muros base del famoso templo incaico de Inticancha o Coricancha se encuentra el Templo y Convento de Santo Domingo, afectados rudamente por el terremoto de 1950.

Toda la arquitectura es en realidad, exenta de arreglos artísticos y más bien luce sencilla, salvo su torre que es hermosa y bien arreglada.

El Padre Diego de Ojeda escribió en una de la celda del convento la celebrada obra “La Cristiada” y en la Biblioteca se conserva el ejemplar de “Ollantay”, drama histórico.

Se dice que en los sótanos se hallan los restos de los Incas Diego Sairi Túpac y Felipe Túpac Amaru y del conquistador Juan Pizarro.

 

Historia Completa.

Dos de la órdenes más antiguas en la América del Sur, son sin duda alguna la Orden de Santo Domingo de Guzmán y de San Pedro Nolasco, fundador de las mercedarios. El Convento de Santo Domingo del Cuzco, fue fundado sobre los cimiento del famoso Ceoricancha o Inti cancha por el año de 1534. Si bien es cierto que el P. Vicente de Valverde fue el primer misionero de la orden que pisó tierra Cuzqueño y fue cofundador con Francisco Pizarro del Cuzco español, no consta en los anales de la Orden Dominicana que dicho primer Obispo del Cuzco, haya sido el fundador de este Convento Aunque consta por otra parte, que el referido Obispo se interesó mucho por el mejoramiento y progreso del Convento, ya que según consta de la carta que escribe del Cuzco al Rey, el 20 de marzo de 1539, le suplicar enviar más frailes al Señor Santo Domingo para que se pueble la casa y el Templo del sal: “que se cosa muy señalada”.

Lo cierto es que el Ceoricancha y el Intihuasi, situados en los solares llamados por los españoles: “Los Andenes”, tocaron en la repartición, efectuada el 29 de octubre de 1534, al capitán Juan Pizarro, quien liberalmente los cedió al Padre Juan de Oliaz que, con doce misioneros sacerdotes y un hermano converso o lego, acabado de llegar de la provincia dominicana de Santa Cruz de México, para trabajar en la evangelización de los naturales. He aquí los nombres de estos misioneros que con el P. Oliaz fueron los fundadores de este Convento: Fr. Rodrigo de Ladrada, Fr. Domingo de Trujillo, Fr. Francisco Martínez, Fr. Agustín de Zúñiga, Fr. Pedro de Ulloa, Fr. Gaspar de Carbajal, Fr. Bartolomé de Ojeda, Fr. Blas de Castilla, Fr. Martin de Esquivel, Fr. Pablo de Santa María, Fr. Diego Masso y el hermano converso o lego Fr. Pedro Mártir. Todos estos religiosos se dispersaron bien pronto por el sur de América, quedando únicamente el P. Oliez con dos o tres religiosos y encargándose de la construcción delConvento y el Templo. El P. Pedro de Ulloa, fue a su vez, fundador del Convento y Templo de Santo Domingo en Arequipa.

El actual Templo y Convento de Santo Domingo, están construidos sobre el Templo del Sol y el ccoricancha respectivamente. ElTemplo Católico se ha erigido pues sobre el mismo Templo Incaico, como para demostrar la destrucción y anulación del culto antiguo, hay viene a ser el ábside del Templo dominicano. Esta especie de totruído, quedando solamente el torreón de la parte occidental y que hoy viene a ser ábside del Templo dominicano. Esta especie de torreón es de una factura admirable en cuanto al acabado y perfección de su arquitectura. Squier dice: “los lados de contacto de cada piedra forman verdaderos radios de un círculo doble, y la línea de inclinación es perfecta en cada piedra”.

En la parte interior del actual Convento se conservan algunos restos de los otros santuarios subordinados al Templo del Sol. Entre ellos es bueno mencionar el Templo de la Luna del cual sólo se encuentran vestigios. El Templo de Venus o “Chasca”, llamado hoy Sala Capilar que se encuentra casi integro. Es un amplio edificio rectangular, en cuyas paredes existen 26 hornacinas de forma trapezoidal y cuyas dimensiones son: 82 centímetros de alto por 46 de ancho en la base y 36 en la parte superior. En las paredes interiores y al tercio de la parte superior, se puede ver una faja negra, que corre horizontalmente por dichas paredes. Esta franja puede verse también en la cueva de Choquikilla o en la Huayna-Picchu al otro lado, hacia San Miguel. Parece ser una descomposición de la misma piedra al contacto de un metal. Existen muchas teorías o hipótesis sobre la famosa franja negra.

Existen en los muros conventuales vestigios de las paredes de los Santuarios llamados del Relámpagos, Trueno y Rayo, que se conocieron bajo el nombre genérico de “Illapa”. La llamada Sala de Turistas, actualmente, se dice, que era un santuario destinado a los sacerdotes del sol y tiene como los otros santuarios nichos u hornacinas trapezoidales.

En el callejón de Ahuacpinta aun pueden admirarse los restos de los hermosos lienzos de piedra que formaban la muralla delTemplo del Sol Garcilaso, nuestro cronista mestizo, al referirse al fundador de este santuario, dice: “Atribuyen el edificio delTemplo del Sol, al Rey Inca Yupanqui, abuelo de Huaina Cápac, no porque él lo fundase, que desde el primer Inca quedó fundado, sino porque lo acabó de adornar y poner en la riqueza y majestad que los españoles lo hallaron.

Los claustros del Convento de Santo Domingo, de la época colonial, son de una majestad y sencillez encantadoras. Tienen planta alta y baja. El peristilo está formado por arcadas de medio punto con columnas de jónico-romano, las que se levantan sobre un valladar que les sirve de base. Las arcadas de los altos, son de media luz, en comparación con las galerías de la planta baja.

El Templo es de tres naves, de las cuales la central es más alta que las laterales. Las arcadas descansan sobre sólidas columnas dóricas. El conjunto del Templo en general, como algunos otros de la ciudad, ha perdido su fisonomía y su riqueza ornamental en retablos y cuadros, imágenes y colorido debido a ese absurdo afán modernizador de que se vieron influenciados algunos frailes ignorantes de esos Conventos.

El R. P. Francisco Muñoz, siendo Prior de este Convento, hizo trabajar la famosa torre de la Iglesia, desde el año 1729 a 1731. En ese entonces ya se extendía por toda América el estilo del famoso arquitecto D. José de Churriguera que murió en el año 1725, después de haber impuesto en el arte arquitectónico, su estilo rebuscado y lleno de complicaciones. Se dice que debe existir, en uno de los archivos notariales de esta ciudad, el contrato de construcción de la torre, suscrito por el padre Prior delConvento de Santo domingo y el arquitecto que ejecutó la obra.

La torre de la Iglesia de Santo Domingo que, al decir del Ing. Benavides, es la más alta expresión de la arquitectura cuzqueña del siglo XVIII y una de las más hermosas construcciones realizadas por la mano del hombre. Esta torre es uno de los monumentos más Impresionantes del Cuzco. Expresa una voluntad tan decidida y térrea de ejecutar una obra inconmovible que tenemos que reconocer en ella la influencia de los temblores y el recuerdo de las sillerías pre-Incaicas. No hay una torre de edificio religioso cristiano de proporciones semejantes. Su composición es, a pesar de su excesiva robustez, muy feliz y el motivo barroco.

La arquitectura del exterior del Templo es sencilla, se levanta sobre la terraza que servía de base al antiguo Templo del Sol. La fachada principal que mira hacia el norte es sencilla. Está formada, en la parte central por columnas dóricas que se asientan sobre bases con molduras geométricas sencillas. El arco de la puerta es dovelado y de medio punto sobre jambas sencillas. Encima de la puerta se abre una hornacina con una imagen.

La torre de la iglesia dominicana está formada por una base de piedra cuadrilonga, muy alta y desnuda de todo ornato, sosteniéndose sobre esta base el cuerpo del campanario, vestido de columnas corintias retorcidas, como tornillos, a la manera de columnas salomónicas.

Otros aspectos de la hermosísima torre del Templo de Santo Domingo, monumento imponderable del arte cuzqueño, seguramente, único en su género en el mundo estero. Pueden admirarse sus exquisitos detalles, a la par que su majestuosidad.

La cúpula termina en un chapitel decorado con mojinetes torneados que le dan el aspecto de un castillo medioeval. Esta arquitectura es de la mejor época de Churriguera, es decir, de después del famoso terremoto de 1650. En esta torre se encuentra una campana, la mayor de todas, que se rajó por las fuertes y prolongados repiques, a raíz de la victoria de Ayacucho.

En conjunto el Templo y el Convento son una mezcla y superposición de los estilos; el incaico y el colonial. La parte más interesante de la conjunción de estos dos artes, es la parte abisal del sagrario; un torreón incaico sirve d base al tabernáculo católico, cuyo aspecto exterior tiene un marcado sabor colonial.