Fotoreceptores en los glúteos y los filósofos griegos

A pesar de ser monógamo, nuestra relación es de confianza, lo cual permite que ella pueda mirar a quien quiera, y yo pueda hacer lo mismo, sin que ello genere una crísis de pareja y celos desbocados.

Y como en cualquier sitio donde reina la libertad, florece la sabiduría, el arte y el conocimiento (desde la antigua Grecia a la Prusia-Austria de los primeros 1800 pasando por el Renacimiento), gracias a lo cual acabo de hacer un gran descubrimiento en estas vacaciones,que así, no han sido solo “ocio ocioso” sino “ocio productivo”, algo mucho mejor tolerado por la libertad, corrección y tolerancia que reinan en nuestra querida Europa.

Voy al grano, ya en la Grecia de los Filósofos algunos de ellos proponían una explicación caval a la visión: los ojos emiten unos rayos y estos son los que producen la imagen, nuestros ojos son en definitiva grandes focos que emiten algún tipo de radiación etérea que tras rebotar en los objetos dan lugar a la imagen.

Desgraciadamente esta Gran Verdad fue eclipsada por la absurda teoría de los fotones primero y de la luz ondulatoria más tarde, y enterrada en el olvido por las locas teorías de Einstein y sus seguidores.

Muchos han objetado torpemente como fallo de la teoría el qué ocurre con esos rayos cuando llega la noche. Pues es muy sencillo: los ojos ven que el sol se va y por tanto el cerebro apaga los rayos ya que es el momento de dormir, y de esa manera consigue que se haga la noche, que es lo propicio para pernoctar, pues a todo el mundo le molesta dormir con la habitación iluminada. ¿Y la luz eléctrica? Pues piensa un poco hombre, tu cerebro es lo suficientemente inteligente para saber que cuando enciendes la luz es porque quieres ver y por tanto reenciende los rayos hasta que decides apagarlo de nuevo. Como verás, las compañías eléctricas te estafan con un producto inútil que podrías suplir con un sonido de “click” parecido, por ejemplo una palmada, cosa que como sabrás por las películas, suelen hacer los norteamericanos, que siempre son más avezados y pícaros para estas cosas.

En fin, una vez desmontado el absurdo de la teoría fotónica-ondulatoria, voy a mi descubrimiento:

Existe una diferencia adicional fisiológica entre hombres y mujeres: no disponen de pene, pero tienen receptores de rayos visuales en los glúteos.

¿Me baso sólo en la inferencia? ¡No! Horas de intensa experimentación (Bacon fue el último filósofo cuerdo), he podido comprobar que sólo con fijarme en el culo de una moza , esta indefectiblemente se da la vuelta y te pilla mirándola, generando una situación embarazosa subliminal – es decir, de esas que nadie dice nada pero te dejan ya marcado como cochino pervertido. Esto no obstante es anecdótico, lo realmente importante es que aunque se verifique que la sujeto de estudio no tiene su ángulo visual en absoluto dirigido hacia tí, perciben tus rayos visuales.

Es más, he probado a mirar a su cabeza intensamente, sin que hicieran ni caso, así mismo la mirada a la espalda con gran concentración mental producía resultados baldíos, pero sólo una breve mirada al trasero bastaba para que se girasen en ese momento, aunque se encontraran concentradas en otra conversación o actividad de otra índole. Por tanto, dichos fotoreceptores se hayan concentrados en lus glúteos, y además su potencia es suficiente para captar los tenues rayos que son capaces de atravesar un tejido tan basto como el de unos vaqueros.

Sospecho también que los senos femeninos disponen de fotorreceptores, ya que en el 90% de las pruebas también era sorprendido mirando a los pechos y no a cualquier otro sitio, si bien en ese caso el ángulo visual de ella podría interferir en el experimento. Traté de colocarles unas orejeras como la de los burros, pero lo consideraron poco atento con su condición o bien perverso, por lo cual no pude repetir el experimento en condiciones óptimas.

Además, pude comprobar que la reacción es instantánea, incluso mirando a una sujeto a varios kilómetros con un catalejo, era capaz de sentir mi presencia y mirarme con unos prismáticos y cara de sonrisa despectiva (¡Te pillé!). Con ello termino de desmontar la teoría de la velocidad finita de la luz, y probablemente todas las incompatibilidades con la teoría cuántica: la probabilidad del suceso es siempre del 100%.

Como veréis, este descubrimiento cambiará las bases de la física actual, y yo me siento más acorde con la sociedad actual gracias a esta productiva labor.

¿Que lo consideras una chorrada? Pues mira las cosas que están pasando y aquellas a las que atienden los políticos. Yo por lo menos no he pedido subvenciones para este trabajo…

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